El líder de esta pasión por el enganche era sin duda Antonio Sánchez Bedoya, el cual en su finca de Villanueva de Pítamo practicaba esa modalidad del enganche con el cochero de su casa Antonio “El Loro.”
A mí particularmente me trasmitió la afición de tal manera que me hice de cuatro caballos que llevé a su finca a pupilaje, donde estuve un año yendo todos los días a las 8 de la mañana a practicar con los conocimientos del “Loro” hasta llegar a tener los conocimientos necesarios.
Esta afición le llevó a Antonio a participar en el año 1982 en el campeonato de España que se celebró en Madrid, donde tuvo la fortuna de quedar campeón el “Loro”.
Como consecuencia de ganar el Campeonato de España de Enganches, a Antonio Sánchez Bedoya le regalaron, entre otras cosas, dos invitaciones para el campeonato de Europa que se celebraba en Holanda en la ciudad de Apeldoorn en el Palacio Real de Het Loo en 1982 y nos conquistó a Angelito, Juan Morales, Tomas Azpiazu y a mí para que le acompañáramos a Holanda
En la estancia en Holanda nos sorprendió el ambiente y la extraordinaria pasión que despertaba el enganche, cosa que nosotros también compartíamos y entonces surgió la idea de crear nosotros en Sevilla el Club de Enganches de Andalucía, por lo que, impulsados por la tenacidad de Antonio Sanchez Bedoya, decidimos estudiar la creación del club.
En este concurso de Holanda, en el que intervinieron 40 coches, participo un solo español que llevaba una cuarta continental como todos los demás, pero en la entrega de premios llevó una guarnición calesera que fue impactante para todo el mundo.